No te des cabezazos contra la pared. El mundo es así. ¿Qué vas a hacerle?
"Asistimos, pues, a la formación de un sistema: la filosofía de las coacciones. Los determinismos sociales ya no se conciben como obstáculos que hay que vencer, datos que se han de dominar y apropiar por medio de la acción consciente, sino como fundamentos, como constituyentes, determinantes; en otras palabras, como principios coercitivos que se han de observar y respetar. Y eso por razones políticas (...) La filosofía convertida en metalenguaje de la estrategia de clase encubre y justifica esa estrategia. No la presenta como proyecto a escala global ni como proyección de una voluntad política, sino bajo la rúbrica de las necesidades que tienen fuerza de ley. De la filosofía de lo finito y de la finitud se pasa a la aceptación de las cosas tal como son, de la vida tal como es. Sofisma en contradicción con la filosofía."
Henri Lefebvre. La vida cotidiana en el mundo moderno. París, 1967.